{"id":15729,"date":"2021-04-12T21:31:13","date_gmt":"2021-04-12T19:31:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.chinawatchinstitute.org\/?p=15729"},"modified":"2026-05-11T16:11:54","modified_gmt":"2026-05-11T14:11:54","slug":"que-necesitamos-estrategia-global-contra-china","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.chinawatchinstitute.org\/?p=15729","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 necesitamos como gran estrategia global contra China?"},"content":{"rendered":"<p><em>En febrero de 1946, el diplom\u00e1tico George Kennan, que entonces se desempe\u00f1aba como encargado de negocios en la Embajada de Estados Unidos en Mosc\u00fa- redact\u00f3 un telegrama de 5.000 palabras en el que analiz\u00f3 las fuentes de la conducta sovi\u00e9tica y expuso los argumentos de lo que se convertir\u00eda en la estrategia de contenci\u00f3n de la Guerra Fr\u00eda. Setenta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s, cuando Estados Unidos entra en una nueva era de competencia de grandes potencias con la Rep\u00fablica Popular China, <a href=\"https:\/\/warontherocks.com\/2021\/04\/the-longest-telegram-a-visionary-blueprint-for-the-comprehensive-grand-strategy-against-china-we-need\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">War on the Rocks<\/a> se complace en publicar un ensayo hist\u00f3rico en esta misma tradici\u00f3n del aclamado estratega de las relaciones internacionales y renombrado sin\u00f3logo C. Lea Shea, bas\u00e1ndose en sus d\u00e9cadas de erudici\u00f3n y servicio en administraciones dem\u00f3cratas y republicanas por igual.<\/em><\/p>\n<p>El desaf\u00edo definitivo que enfrenta Estados Unidos en el siglo XXI es el ascenso de China. Esta es una verdad inc\u00f3moda de admitir para la clase dirigente de la pol\u00edtica exterior de Washington. Desde el cambio de milenio, mientras el \u00e1guila estadounidense deber\u00eda haber estado volando sobre las aguas cristalinas del Indo-Pac\u00edfico, su cabeza, en cambio, estuvo enterrada, como un avestruz, en las arenas est\u00e9riles del Medio Oriente. Pero mientras Washington dorm\u00eda, Pek\u00edn so\u00f1aba, y los sue\u00f1os de China son materia de pesadillas estadounidenses. Por fin, los estadounidenses despertaron lentamente de su letargo estrat\u00e9gico y se dieron cuenta de que caminaron son\u00e1mbulos hacia el desastre. Tras una larga y oscura noche de confusi\u00f3n geopol\u00edtica, \u00bfpodr\u00e1 volver a amanecer en Estados Unidos?<\/p>\n<p>La respuesta es que s\u00ed, pero el tiempo se acaba. El mundo se acerca a un punto de inflexi\u00f3n sin precedentes. La geopol\u00edtica mundial experiment\u00f3 un cambio de paradigma hist\u00f3rico. Despu\u00e9s de siglos de supremac\u00eda euroatl\u00e1ntica, el equilibrio de poder, no s\u00f3lo militar y econ\u00f3mico, sino ideol\u00f3gico, tecnol\u00f3gico, teleol\u00f3gico y geoespacial, gir\u00f3 hacia Oriente. Gran parte de esta nueva era sigue siendo incierta, pero lo que es evidente para todo estratega avispado es que el futuro del futuro se escribir\u00e1 en Asia. De hecho, es concebible que, despu\u00e9s de d\u00e9cadas de la <em>Pax Americana<\/em>, estemos en la c\u00faspide no s\u00f3lo de una D\u00e9cada Oriental o de un Siglo del Pac\u00edfico, sino de un Milenio Sino-Asi\u00e1tico, lo que los polit\u00f3logos denominan <em>&#8220;El Gran SAM&#8221;<\/em>.<\/p>\n<h4><strong>LEA TAMBI\u00c9N: <a href=\"https:\/\/www.chinawatchinstitute.org\/opinion\/cuando-el-sueno-chino-colisiona-con-el-sueno-europeo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Cuando el sue\u00f1o chino colisiona con el sue\u00f1o europeo<\/a><\/strong><\/h4>\n<p>No es exagerado decir que el ascenso de China desaf\u00eda todos los intereses nacionales de Estados Unidos. Con su econom\u00eda continental y su destreza tecnol\u00f3gica de vanguardia, Pek\u00edn amenaza con filtrarse en los recovecos del orden internacional liberal como mantequilla en un panecillo ingl\u00e9s, obstruyendo las arterias de la libertad con el colesterol del comunismo y la corrupci\u00f3n.<\/p>\n<p>Necesitamos una estrategia, y la necesitamos ahora.<\/p>\n<p>Lamentablemente, no es de extra\u00f1ar que Washington est\u00e9 a la defensiva contra el Partido Comunista Chino (PCCh). Donde los funcionarios estadounidenses se esfuerzan por pensar m\u00e1s all\u00e1 del \u00faltimo ciclo de noticias, los l\u00edderes de Pek\u00edn piensan en \u00e9pocas hist\u00f3ricas de siglos de duraci\u00f3n. Mientras dem\u00f3cratas y republicanos juegan a las damas, China est\u00e1 construyendo superordenadores que pueden jugar una fusi\u00f3n de <em>mah-jongg<\/em> y <em>Monopoly<\/em> llamada <em>Mah-japoly<\/em>. Imag\u00ednese un mundo de 144 fichas donde Pek\u00edn tiene hoteles en Boardwalk y ambas tarjetas <em>&#8220;Get Out of Jail Free&#8221; <\/em>[Salga de la c\u00e1rcel], mientras que Estados Unidos est\u00e1 atrapado en la Avenida del B\u00e1ltico y esperando un buen Cofre Comunitario, y el alcance del presente desaf\u00edo comienza a hacerse evidente.<\/p>\n<p>De hecho, es importante reconocer que China es diferente de cualquier otro rival al que se haya enfrentado Estados Unidos. En los \u00faltimos 250 a\u00f1os, los estadounidenses arrancaron su independencia del imperio brit\u00e1nico, libraron una sangrienta guerra civil que acab\u00f3 con la lacra de la esclavitud, frustraron a las potencias totalitarias del Eje en su intento de dominar el mundo y derrot\u00f3 al imperio sovi\u00e9tico en una Guerra Fr\u00eda de varias d\u00e9cadas en la que la propia supervivencia de la humanidad pend\u00eda de un hilo. En cambio, podemos decir sin exagerar que el coloso chino es al menos un mill\u00f3n de veces m\u00e1s peligroso que todos estos adversarios juntos.<\/p>\n<p>Por supuesto, China no mide 3 metros. Al contrario, el sistema chino est\u00e1 cargado de contradicciones debilitantes y debilidades paralizantes. Su econom\u00eda est\u00e1 plagada de corrupci\u00f3n. La demograf\u00eda del pa\u00eds es una bomba de relojer\u00eda. Esto, a su vez, plantea la pregunta cr\u00edtica, aunque demasiado rara, de si China envejecer\u00e1 antes de enriquecerse. De hecho, todos los indicios sugieren que el Partido Comunista Chino se precipita hacia el mont\u00f3n de cenizas de la historia. La Gran Marcha, el Gran Salto Adelante, la Revoluci\u00f3n Cultural, la Plaza de Tiananmen: todas estas dificultades del pasado palidecen en comparaci\u00f3n con la pr\u00f3xima crisis del pago de las pensiones. Entonces, \u00bfChina est\u00e1 en ascenso o en realidad est\u00e1 en declive? La respuesta es obvia, y es precisamente lo que hace que la situaci\u00f3n actual sea tan peligrosa. Tambi\u00e9n crea una ventana de oportunidad para Estados Unidos, pero s\u00f3lo si la atravesamos. \u00bfLo haremos? Est\u00e1 por ver. \u00bfYa lo hemos hecho? En cierto sentido, s\u00ed.<\/p>\n<p>Desgraciadamente, a pesar de todo el clamor sobre China en Washington en estos momentos, Estados Unidos a\u00fan no ha desarrollado una verdadera estrategia acorde con el desaf\u00edo. Por supuesto, no faltaron los documentos de trabajo presentados tanto por las agencias gubernamentales como por los <em>think tanks<\/em>. Pero lo que se necesita es algo mucho m\u00e1s: una visi\u00f3n global y no partidista que reconcilie realmente los fines y los medios de Estados Unidos, integre todos los aspectos de su poder nacional, diagnostique los factores m\u00e1s profundos del comportamiento chino y entreteja estos hilos dispares en una uni\u00f3n perfecta y completa de los cincuenta estados (WTFs por sus siglas en ingl\u00e9s). Y debemos hacerlo con humildad.<\/p>\n<p>Este es el plan.<\/p>\n<p>Sin embargo, primero es necesario revisar c\u00f3mo llegamos a donde estamos hoy.<\/p>\n<p>El pecado original de Estados Unidos en sus relaciones con China se produjo hace 50 a\u00f1os, cuando Richard Nixon y su asesor de seguridad nacional, Henry Kissinger, iniciaron su acercamiento a Pek\u00edn. Como idealistas pose\u00eddos por una profunda fe en la bondad inherente de la naturaleza humana, Nixon y Kissinger asumieron que el deseo universal de libertad, unido a la integraci\u00f3n en la econom\u00eda global, inducir\u00eda inevitablemente a China a transformarse en un pa\u00eds m\u00e1s o menos id\u00e9ntico al nuestro. De hecho, como el propio Kissinger se\u00f1al\u00f3 en su visionario primer libro, <em>Un mundo restaurado<\/em>, no hay dos pa\u00edses con McDonald&#8217;s que hayan ido a la guerra. Aunque la apertura de Nixon-Kissinger a China brind\u00f3 algunos modestos beneficios secundarios para la estrategia de Estados Unidos, como la ruptura sino-sovi\u00e9tica y la creaci\u00f3n de la llamada diplomacia triangular con Washington en su centro, el posterior fracaso del Partido Comunista Chino a la hora de adoptar una democracia multipartidista tan eficiente como la de Estados Unidos, revela lo simplista que era la visi\u00f3n del mundo de Nixon-Kissinger.<\/p>\n<p>Tras el final de la Guerra Fr\u00eda, Washington perdi\u00f3 su siguiente oportunidad de recalibrar la pol\u00edtica hacia China, seducido por visiones ingenuas sobre el fin de la historia. De hecho, es demasiado f\u00e1cil imaginar el camino alternativo que Estados Unidos podr\u00eda haber seguido a partir de la d\u00e9cada de los noventa para protegerse del riesgo de que Pek\u00edn se convirtiera en un rival sist\u00e9mico: reafirmar sus alianzas de la \u00e9poca de la Guerra Fr\u00eda con Jap\u00f3n, Australia y Corea del Sur; reconciliar y buscar nuevas alianzas con potencias emergentes como India y Vietnam; iniciar un pacto econ\u00f3mico en toda la regi\u00f3n que incorporara a las principales econom\u00edas de Asia pero excluyera a China; y aprovechar la revoluci\u00f3n de la tecnolog\u00eda de la informaci\u00f3n para desarrollar el arsenal cibern\u00e9tico m\u00e1s importante del mundo. Por desgracia, todas las oportunidades se perdieron.<\/p>\n<p>Para empeorar las cosas, despu\u00e9s de los atentados del 11 de septiembre, Estados Unidos se lanz\u00f3 innecesariamente al atolladero de Oriente Medio. La lucha contra el extremismo islamista result\u00f3 ser una larga e innecesaria distracci\u00f3n para el poder estadounidense. En retrospectiva, est\u00e1 claro que en lugar de enredarse en lugares como Afganist\u00e1n, Estados Unidos deber\u00eda haber respondido a la amenaza de Al Qaeda centr\u00e1ndose en el verdadero problema: China. Lamentablemente, en lugar de lanzar un asalto anfibio contra Fujian, Washington desperdici\u00f3 sangre y tesoros tratando de frustrar nuevos y catastr\u00f3ficos ataques terroristas contra la patria estadounidense.<\/p>\n<p>Sin embargo, sean cuales sean los errores del pasado, Estados Unidos debe enfrentarse ahora al mundo tal y como es, no como desear\u00eda que fuera. Afortunadamente, para construir la estrategia de China que necesitamos, Estados Unidos no necesita mirar lejos. Por el contrario, los estadounidenses pueden inspirarse en nuestras mejores tradiciones estrat\u00e9gicas: el idealismo de Reagan, el pragmatismo de Truman, la amplitud de Taft, la calidez de Coolidge, la concisi\u00f3n de William Henry Harrison y los dientes de Teddy Roosevelt.<\/p>\n<p>Por supuesto, el fen\u00f3meno de la competici\u00f3n entre grandes potencias es tan antiguo como la propia historia de la humanidad, con decenas de estudios de casos de los que pueden aprender los responsables pol\u00edticos. Pero resulta que, por una notable coincidencia, el mejor modelo para organizar el pensamiento estadounidense sobre la incipiente competencia con Pek\u00edn resulta ser aquel con el que todo el mundo en Washington est\u00e1 ya instintivamente familiarizado: la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n<p>La larga lucha crepuscular de Estados Unidos con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica ofrece varias lecciones claras que son directamente aplicables al momento presente, incluyendo que esta es una contienda que en \u00faltima instancia se decidir\u00e1 por ideales trascendentes m\u00e1s que por el poder puro, y tambi\u00e9n que debemos redescubrir el arte perdido de la <em>realpolitik<\/em> despiadada. De hecho, s\u00f3lo cultivando la imaginaci\u00f3n para la tragedia podremos evitar las trampas de la autocomplacencia, con la confianza de saber que la propia historia est\u00e1 de nuestra parte.<\/p>\n<p>Sin embargo, lo m\u00e1s importante es que la Guerra Fr\u00eda deber\u00eda servir de recordatorio tranquilizador de que, a pesar de todos los peligros inherentes a la rivalidad con China, el derramamiento de sangre con Pek\u00edn no es inevitable. Despu\u00e9s de todo, la larga competencia de Estados Unidos con el Kremlin termin\u00f3 de forma pac\u00edfica y sin que se disparara un solo tiro, aparte de la Pen\u00ednsula de Corea, Vietnam, Camboya, Laos, Afganist\u00e1n, Grenada, Angola, Etiop\u00eda, la Guerra de Yom Kippur, el Congo y algunas otras excepciones menores. De hecho, esta historia deber\u00eda hacernos profundamente optimistas sobre lo que nos espera en el per\u00edodo que se avecina.<\/p>\n<p>Una estrategia de \u00e9xito para afrontar el reto de China debe apoyarse en varios pilares.<\/p>\n<h2><strong>Aliados con aliados<\/strong><\/h2>\n<p>La extensa red de aliados y socios de Estados Unidos representa una ventaja diferenciadora crucial frente a China. De hecho, a diferencia de Estados Unidos, Pek\u00edn no puede contar con lazos inquebrantables e inamovibles con pa\u00edses con los que le unen valores compartidos, que van desde Turqu\u00eda y Hungr\u00eda hasta Arabia Saud\u00ed y Filipinas. Sin embargo, bajo el mandato del presidente Donald Trump, Washington entabl\u00f3 con demasiada frecuencia batallas innecesarias con nuestros amigos y se retir\u00f3 de instituciones internacionales fundamentales. En el marco de una estrategia competitiva con China, Washington debe volver al ruedo.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica, esto significa que los estadounidenses tienen que estar en la sala donde se produce, ya sea en la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, la Organizaci\u00f3n de Cooperaci\u00f3n de Shangh\u00e1i, la Liga Hanse\u00e1tica, Jemaah Islamiyah o Bohemian Grove.<\/p>\n<p>El objetivo \u00faltimo de la estrategia norteamericana debe ser la creaci\u00f3n de una zona libre, abierta y no proliferante de excelencia indo-pac\u00edfica -la llamada FONZIE- en la que puedan prosperar los norteamericanos y los pueblos que nunca conocieron. Para lograr la FONZIE, Estados Unidos debe elegir sus batallas con prudencia, cuidando de no gastar preciosos recursos y energ\u00edas en escenarios poco vitales. Entre los puntos \u00e1lgidos que deben priorizarse est\u00e1n la primera y la segunda cadena de islas, el Estrecho de Malaca, el Himalaya, el Cuerno de \u00c1frica, el Primer Meridiano, el Estrecho de Gibraltar, la Uni\u00f3n Postal Universal, la Luna de Hielo de Tit\u00e1n, el Alto Zambeze, Pr\u00f3xima Centauri y la Bah\u00eda de Fundy. Estados Unidos tambi\u00e9n debe dedicar mayor atenci\u00f3n al estrat\u00e9gicamente vital Mar del Norte de China, por el que transitan m\u00e1s del 40% de los buques del mundo.<\/p>\n<p>Sin embargo, un pa\u00eds, por encima de todos los dem\u00e1s, representa la llave maestra que abrir\u00e1 el destino del futuro: India. Como gigante asi\u00e1tico por derecho propio y compa\u00f1ero de la democracia, Nueva Delhi tiene una capacidad \u00fanica para trabajar con Estados Unidos para preservar un equilibrio de poder favorable desde el Pac\u00edfico occidental hasta la Costa Swahili de \u00c1frica. En muchos aspectos, es probable que la lucha emergente sobre la forma del orden mundial se reduzca a una elecci\u00f3n entre el ya mencionado Milenio Sino-Asi\u00e1tico (SAM por sus siglas en ingl\u00e9s) liderado por Pek\u00edn, por un lado, y por otro, un Milenio Indo-Americano (IAM por sus siglas en ingl\u00e9s) pilotado por las dos mayores democracias del mundo. En esta contienda de SAM-IAM, Washington debe dejar claro no s\u00f3lo a favor de qu\u00e9 est\u00e1, sino tambi\u00e9n contra qu\u00e9 est\u00e1: dictadura, coerci\u00f3n, pobreza, corrupci\u00f3n, huevos verdes y jam\u00f3n.<\/p>\n<p>Otra regi\u00f3n en la que Estados Unidos deber\u00eda intensificar su juego es el Pac\u00edfico Sur. Se trata de una parte del planeta con profundas conexiones emocionales con Estados Unidos, desde los d\u00edas de las excursiones a las islas durante la Segunda Guerra Mundial hasta los d\u00edas de las pruebas at\u00f3micas de la \u00e9poca de la Guerra Fr\u00eda. Sin embargo, hoy en d\u00eda Nauru, Vanuatu, Motunui y Bucatini son lugares que a la mayor\u00eda de los estadounidenses les costar\u00eda encontrar en un mapa. Para solucionar este problema, el Congreso deber\u00eda respaldar la Iniciativa de Garant\u00eda Geogr\u00e1fica del Pac\u00edfico, dotada de 13.000 millones de d\u00f3lares, que permitir\u00eda al Comando Indo-Pac\u00edfico de Estados Unidos distribuir millones de atlas a todos los estudiantes de ense\u00f1anza primaria del pa\u00eds.<\/p>\n<h2><strong>Repensar la globalizaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>Durante el \u00faltimo cuarto de siglo, los l\u00edderes electos de todo el mundo contaron a sus pueblos un peligroso cuento de hadas sobre la globalizaci\u00f3n, prometiendo que al reducir las barreras al comercio, podr\u00edan desencadenar un crecimiento econ\u00f3mico que inevitablemente beneficiar\u00eda a todos. Aunque la globalizaci\u00f3n sac\u00f3 efectivamente a cientos de millones de personas de la pobreza y mejor\u00f3 la calidad de vida en su conjunto, incluso en Estados Unidos, la narrativa excesivamente simplista de sus promotores, que rest\u00f3 importancia a las dolorosas compensaciones y costes inherentes a sus procesos, acab\u00f3 siendo contraproducente, creando un rico forraje para que los populistas lo explotaran.<\/p>\n<p>Por lo tanto, es hora de que los l\u00edderes de Washington se pongan a la altura del pueblo estadounidense y finalmente les digan la verdad completa y sin tapujos: es decir, que todo es culpa de China y que, al enfrentarnos a Pek\u00edn, pronto podremos recuperar los empleos obreros bien remunerados en las nuevas acer\u00edas y f\u00e1bricas textiles de todo Estados Unidos.<\/p>\n<p>De hecho, a diferencia de la guerra contra el terrorismo, que fue conjurada por los intelectuales de Washington que se miran el ombligo en sus think tanks con paneles de madera en la Avenida Massachusetts, el desaf\u00edo de China es un proyecto que trata fundamentalmente de defender y promover los intereses de la clase media estadounidense. En el coraz\u00f3n de Estados Unidos, la gente no est\u00e1 preocupada por abstracciones como <em>&#8220;evitar otro 11 de septiembre&#8221;<\/em>. Est\u00e1n centrados en las cuestiones pr\u00e1cticas que afectan a sus familias, como el posible establecimiento de una zona de identificaci\u00f3n de defensa a\u00e9rea en el Mar del Sur de China y si Yakarta va a ser dominada por las aplicaciones de entrega de alimentos desarrolladas en Silicon Valley o Shangh\u00e1i.<\/p>\n<p>Lamentablemente, durante los \u00faltimos 50 a\u00f1os, Washington permiti\u00f3 imprudentemente que las empresas invirtieran billones de d\u00f3lares en China a su antojo. Ya no. Para contrarrestar el marxismo-leninismo, es esencial que los expertos en seguridad nacional de Washington -no los burgueses de carretera de Nueva York o Palo Alto- tomen las decisiones cr\u00edticas sobre c\u00f3mo y d\u00f3nde asignar el capital y el trabajo estadounidenses. Una <em>&#8220;nueva pol\u00edtica econ\u00f3mica&#8221;<\/em> de este tipo permitir\u00e1 al gobierno estadounidense afirmar su leg\u00edtima autoridad sobre las llamadas <em>&#8220;alturas de mando&#8221;<\/em> del sector privado. Asimismo, Washington deber\u00eda igualar la visi\u00f3n estrat\u00e9gica de China desarrollando sus propios planes industriales a largo plazo, estableciendo objetivos nacionales a cinco a\u00f1os en industrias clave del futuro, como los semiconductores, la inteligencia artificial, la inform\u00e1tica cu\u00e1ntica y la fundici\u00f3n de acero.<\/p>\n<p>Estados Unidos tambi\u00e9n debe centrarse en las redes sociales, un vector nuevo y potencialmente mortal de la competencia entre las grandes potencias.\u00a0En 2019, por ejemplo, el Comit\u00e9 de Inversi\u00f3n Extranjera en los Estados Unidos (CFIUS por sus siglas en ingl\u00e9s) oblig\u00f3 a una entidad china a vender su participaci\u00f3n en la aplicaci\u00f3n de citas LGBTQ Grindr. Esta fue una medida justificada, dado el potencial de tales aplicaciones para permitir la recopilaci\u00f3n y desinformaci\u00f3n de inteligencia china, pero desafortunadamente no fue lo suficientemente lejos.\u00a0En lugar de jugar a la defensiva, el Departamento de Estado debe tomar la ofensiva y establecer sus propias cuentas en Tinder, OkCupid, JDate, Bumble, eHarmony y Ashley Madison.\u00a0Solo as\u00ed, Estados Unidos puede comenzar a presentarse como una alternativa atractiva a las seducciones del guerrero lobo del Partido Comunista Chino.<\/p>\n<p>Las infraestructuras son otro \u00e1mbito en el que Estados Unidos necesita urgentemente intensificar su juego, dada la ambiciosa Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI por sus siglas en ingl\u00e9s) de China, con su peligrosa diplomacia de trampa de la deuda. En respuesta, Washington deber\u00eda establecer su propia Iniciativa de la Franja y Soportes (BSI por sus siglas en ingl\u00e9s), que aprovechar\u00eda la financiaci\u00f3n privada para financiar proyectos estrat\u00e9gicamente esenciales en todo el Indo-Pac\u00edfico, como una red ferroviaria de alta velocidad en las Maldivas, un puerto de aguas profundas para But\u00e1n y una mina de Bitcoin en la isla de Pitcairn.<\/p>\n<p>Mientras tomamos estas medidas, es necesario reconocer que un desacoplamiento m\u00e1s amplio de las econom\u00edas estadounidense y china es probablemente inevitable. Se trata de una perspectiva desalentadora. En particular, muchos gobiernos del Indo-Pac\u00edfico y de otros lugares temen tener que hacer una elecci\u00f3n binaria entre Washington, que ha sido durante mucho tiempo su principal socio en materia de seguridad, y Pek\u00edn, que suele ser su mayor socio comercial.<\/p>\n<p>Estados Unidos debe ser sensible a esta realidad y evitar presionar indebidamente a cualquiera de sus amigos o socios sobre este tema. De hecho, no hay ninguna raz\u00f3n por la que un pa\u00eds tenga que elegir entre Estados Unidos y China, excepto en ciertos \u00e1mbitos muy circunscritos de gran rivalidad, como ventas de orden militar, infraestructura digital, aplicaci\u00f3n de la ley, pol\u00edtica de derechos humanos, otras formas de infraestructura, organizaciones multinacionales, pol\u00edtica mar\u00edtima, la extracci\u00f3n de recursos, derechos de propiedad intelectual, diplomacia de vacunas, aplicaciones de transmisi\u00f3n de v\u00eddeo, biotecnolog\u00eda, Taiw\u00e1n, motos de nieve, Kirk contra Picard, animales de circo, pl\u00e1sticos y ligas deportivas internacionales.<\/p>\n<h2><strong>Ser m\u00e1s militarmente muy superior<br \/>\n<\/strong><\/h2>\n<p>Los repetidos juegos de guerra sugieren que, en caso de un conflicto entre Estados Unidos y China en el Pac\u00edfico occidental, Washington podr\u00eda terminar en el lado perdedor de la lucha. Frente a las capacidades chinas de anti-acceso\/denegaci\u00f3n de \u00e1rea (A2AD) de China, Estados Unidos necesita desarrollar nuevos y audaces conceptos b\u00e9licos propios, como acceso accesible\/denegaci\u00f3n de acceso (A2D2); Panda agazapado\/\u00e1guila so\u00f1olienta (CPSE por sus siglas en ingl\u00e9s); loto volador\/perro ca\u00eddo (FLDD por sus siglas en ingl\u00e9s); y responsable de represalias\/demoliciones (R2D2).<\/p>\n<p>Desgraciadamente, el Departamento de Defensa tiene un largo camino que recorrer tras d\u00e9cadas de conflictos de distracci\u00f3n en el Medio Oriente. \u00a1Piensa en la Marina de Estados Unidos!. Las guerras posteriores al 11-S ataron a la antes poderosa flota de superficie estadounidense como consecuencia del car\u00e1cter abrumadoramente mar\u00edtimo de Al Qaeda. Del mismo modo, la intensa atenci\u00f3n prestada a la contrainsurgencia llev\u00f3 al ej\u00e9rcito estadounidense a descuidar su orgullosa tradici\u00f3n de luchar en guerras terrestres convencionales a gran escala en Asia Oriental&#8221;.<\/p>\n<p><em>M\u00e1s guerras terrestres en Asia&#8221;<\/em> deber\u00eda ser el nuevo mantra del Pent\u00e1gono en esta nueva era de competencia entre grandes potencias.<\/p>\n<p>En la pr\u00e1ctica, esto significa que el Departamento de Defensa debe adoptar una reforma: deshacerse de las costosas plataformas heredadas para crear nuevas capacidades innovadoras. Para recuperar su ventaja frente a China, las plataformas estadounidenses deben ser m\u00e1s dispersas, m\u00e1s resistentes y m\u00e1s f\u00e1ciles de manejar, tanto desde el punto de vista cin\u00e9tico como cibern\u00e9tico e interpersonal. Lleg\u00f3 el momento de prescindir de los costosos programas de combate tripulados en favor de los drones no tripulados y aut\u00f3nomos; de reducir el n\u00famero de portaaviones vulnerables para desarrollar enjambres de misiles hipers\u00f3nicos sigilosos impulsados por plancton; y de prescindir de las innumerables bandas de m\u00fasica del ej\u00e9rcito en favor de una cuenta Spotify Premium.<\/p>\n<p>El fomento de la innovaci\u00f3n dentro del Departamento de Defensa tambi\u00e9n exigir\u00e1 un cambio organizativo profundo. Un avance prometedor en los \u00faltimos a\u00f1os fue la creaci\u00f3n de entidades como la Unidad de Innovaci\u00f3n de la Defensa (DIU por sus siglas en ingl\u00e9s), cuyo objetivo es aprovechar la tecnolog\u00eda disponible en el mercado para apoyar al combatiente a la velocidad que le corresponde. La siguiente fase de esta evoluci\u00f3n deber\u00eda consistir en dotar a esta organizaci\u00f3n de m\u00e1s recursos y de un enfoque m\u00e1s cin\u00e9tico, lo que permitir\u00eda su actualizaci\u00f3n en <em>DIU Re-kinetic<\/em> (DIURetic), que ofrecer\u00eda resultados a la velocidad de la <em>nigella sativa<\/em>.<\/p>\n<h2><strong>Cooperar cuando sea posible<\/strong><\/h2>\n<p>Aunque Estados Unidos y China est\u00e1n inmersos en una lucha sin cuartel por la supremac\u00eda mundial, no hay raz\u00f3n para que no podamos cooperar simult\u00e1neamente de forma productiva en una serie de \u00e1reas. En realidad, algunas diferencias sobre Hong Kong, el Mar del Sur de China, las Senkakus, el destino de Taiw\u00e1n, el ciber-espionaje, el genocidio en Xinjiang, la ingenier\u00eda gen\u00e9tica, la inteligencia artificial (IA), la toma de rehenes y la militarizaci\u00f3n del espacio exterior no deber\u00edan suponer ning\u00fan obst\u00e1culo significativo para un di\u00e1logo amistoso sobre el cambio clim\u00e1tico.<\/p>\n<p>La pandemia mundial ofrece otro caso alentador sobre el potencial de obtener resultados beneficiosos para todos, ya que tanto los l\u00edderes de Pek\u00edn como los de Washington se beneficiaron el a\u00f1o pasado al alejar de s\u00ed mismos y hacer recaer en el otro, toda la responsabilidad posible por la devastaci\u00f3n del COVID-19. Dado que los gobiernos de Estados Unidos y China se enfrentan a otros desaf\u00edos insolubles que preferir\u00edan no tratar, ambas partes deber\u00edan explorar una institucionalizaci\u00f3n m\u00e1s amplia de este acuerdo bajo la protecci\u00f3n de un nuevo Di\u00e1logo Estrat\u00e9gico de Desv\u00edo y Desenfoque (SMDD por sus siglas en ingl\u00e9s).<\/p>\n<p>Sin embargo, aunque busquemos v\u00edas de cooperaci\u00f3n, los estadounidenses deben tener cuidado de no volver a caer en viejos patrones de comportamiento autodestructivo. Siendo realistas, sabemos c\u00f3mo suceden estas cosas. Es una noche en Davos despu\u00e9s de un d\u00eda agotador de paneles sobre tecnolog\u00eda de captura de carbono. \u00bfQu\u00e9 tiene de malo tomar una copa con el delegado de Pek\u00edn? Pronto te pones a recordar los viejos tiempos: acompa\u00f1ar a China a todos los clubs internacionales m\u00e1s elegantes, tomarse con calma la venta de armas a Taiw\u00e1n, garabatear peque\u00f1as tarjetas de felicitaci\u00f3n en los m\u00e1rgenes de tu agenda con el &#8220;G-2&#8221; en el centro. Lo siguiente que sabes es que la dura luz del amanecer est\u00e1 cayendo sobre los Alpes y que est\u00e1s en una habitaci\u00f3n de hotel que no es la tuya, recordando vagamente una promesa de subcontratar la \u00faltima fabricaci\u00f3n de equipos de semiconductores de Estados Unidos a Shenzhen.<\/p>\n<h2><strong>Apuesta por el bipartidismo<\/strong><\/h2>\n<p>A pesar de la alarmante polarizaci\u00f3n de Washington, existe un consenso igualmente sorprendente en el Capitolio de que China es la amenaza que define a nuestro estilo de vida en el siglo XXI y que es necesaria una movilizaci\u00f3n total para detener esta amenaza. Este frente \u00fanico re\u00fane a todos, desde los dem\u00f3cratas m\u00e1s progresistas, como la representante Alexandria Ocasio-Cortez (&#8220;AOC&#8221;), hasta los republicanos m\u00e1s conservadores, como el senador Ron Johnson (&#8220;RoJo&#8221;).\u00a0Esta unanimidad bipartidista es profundamente alentadora.\u00a0De hecho, desde la Resoluci\u00f3n del Golfo de Tonkin hasta la Autorizaci\u00f3n para el Uso de la Fuerza Militar en la Guerra de Irak de 2002, la historia nos ense\u00f1a que cuando un consenso tan abrumador de pol\u00edtica exterior surge en Washington, invariablemente queda reivindicado por los eventos posteriores.<\/p>\n<p>Al comienzo de la Guerra Fr\u00eda, George Kennan estableci\u00f3 una estrategia que alineaba los intereses nacionales vitales de Estados Unidos con sus valores m\u00e1s profundos y sus tradiciones constitucionales. D\u00e9cadas de acci\u00f3n encubierta, el apoyo a valientes luchadores por la libertad como Mobutu Sese Seko y Alfredo Stroessner, y las intr\u00e9pidas investigaciones de miembros emprendedores del Congreso como Joseph McCarthy sirven como un \u00fatil recordatorio de la capacidad de Estados Unidos para responder a una amenaza autoritaria extranjera con aplomo y sentido com\u00fan. Hoy se necesita un esfuerzo similar.<\/p>\n<p>De hecho, en contraste con la dictadura represiva del Partido Comunista Chino, que no admite disidencias, Estados Unidos ya posee exactamente las cualidades que necesita para triunfar en la contienda con Pek\u00edn: una democracia que funciona bien y cuyos l\u00edderes est\u00e1n firmemente comprometidos con el principio de que la pol\u00edtica se detiene en la orilla del agua; la tolerancia hacia la diferencia y la diversidad en toda la sociedad; una capacidad demostrada para reunir recursos nacionales frente a amenazas catastr\u00f3ficas como las enfermedades pand\u00e9micas y el cambio clim\u00e1tico; un sector privado innovador que concibe incansablemente nuevas formas de ocultar sus ingresos del Servicio de Impuestos Internos y de suministrar contenidos altamente adictivos directamente al cerebro de todos los hombres, mujeres y ni\u00f1os del planeta; y los medios para librar guerras largas y costosas con un m\u00ednimo de responsabilidad o supervisi\u00f3n. Dadas todas las armas del arsenal estadounidense, la cuesti\u00f3n no es si ganaremos contra Pek\u00edn, sino si podemos ganar dos o incluso tres veces.<\/p>\n<p>La tarea actual a este respecto es clara y directa. Se trata de competir con China sin rivalidad, de tratar a Pek\u00edn como un adversario empe\u00f1ado en nuestra destrucci\u00f3n sin considerarlo un enemigo, de movilizarse contra la mayor amenaza de la historia para la existencia de Estados Unidos manteniendo el debido sentido de la proporci\u00f3n, y de abrazar la cooperaci\u00f3n evitando cuidadosamente, a falta de un t\u00e9rmino mejor, la cooperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Como aprecian los distinguidos estudiantes de la civilizaci\u00f3n china, el car\u00e1cter mandar\u00edn para <em>&#8220;crisis&#8221;<\/em> es la misma palabra para <em>&#8220;oportunidad&#8221;<\/em>. De hecho, para Estados Unidos, la crisis de China es tambi\u00e9n una oportunidad: una ocasi\u00f3n para abrir la proverbial galleta de la fortuna que la providencia entreg\u00f3 a Washington junto a la comida de la competencia entre grandes potencias, y para reflexionar sobre los susurros de sabidur\u00eda que contiene. En este sentido, no cabe duda de que Washington y Pek\u00edn est\u00e1n dando los primeros pasos de lo que podr\u00eda ser un largo y feliz viaje. Al hacerlo, ambos deben recordar que el \u00e9xito no es un destino, sino el viaje en s\u00ed mismo, y que cada flor se abre a su debido tiempo.<\/p>\n<p><em>Este art\u00edculo fue <a href=\"https:\/\/warontherocks.com\/2021\/04\/the-longest-telegram-a-visionary-blueprint-for-the-comprehensive-grand-strategy-against-china-we-need\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">publicado<\/a> originalmente en Wor on the Rocks el 1 de abril de 2021.<\/em><\/p>\n<p><em>Autor: C. Lee Shea<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El desaf\u00edo definitivo que enfrenta Estados Unidos en el siglo XXI es el ascenso de China. Esta es una verdad inc\u00f3moda de admitir para la clase dirigente de la pol\u00edtica exterior de Washington.<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":10370,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[220,171],"tags":[728,734,784],"class_list":["post-15729","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-china","category-opinion","tag-ee-uu-es","tag-guerra-sin-restricciones-es","tag-pcch-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.chinawatchinstitute.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15729","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.chinawatchinstitute.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.chinawatchinstitute.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.chinawatchinstitute.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.chinawatchinstitute.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15729"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.chinawatchinstitute.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15729\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15773,"href":"https:\/\/www.chinawatchinstitute.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15729\/revisions\/15773"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.chinawatchinstitute.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10370"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.chinawatchinstitute.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15729"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.chinawatchinstitute.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15729"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.chinawatchinstitute.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15729"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}