{"id":13313,"date":"2020-11-20T12:27:28","date_gmt":"2020-11-20T11:27:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.chinawatchinstitute.org\/?p=13313"},"modified":"2020-11-20T12:28:54","modified_gmt":"2020-11-20T11:28:54","slug":"china-rusia-tres-decadas-espejismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.chinawatchinstitute.org\/?p=13313&lang=en","title":{"rendered":"China y Rusia: Tres d\u00e9cadas de espejismo"},"content":{"rendered":"<p>Hoy en d\u00eda, Am\u00e9rica se enfrenta a un desaf\u00edo potencialmente existencial para su seguridad nacional, ya que dos grandes potencias adversarias, China y Rusia, se disputan su dominio tras la Guerra Fr\u00eda. \u00bfLa raz\u00f3n? Por 30 a\u00f1os fue liderada por elites corporativas, medi\u00e1ticas y pol\u00edticas que no reconocieron las verdades duraderas de la pol\u00edtica de las grandes potencias. En lugar de reevaluar cuidadosamente nuestra estrategia cuando la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica implosion\u00f3, despu\u00e9s de 1990 nuestra intelectualidad abraz\u00f3 sin vacilar los bromuros ideol\u00f3gicos -principalmente cocinados en nuestros centros de estudios y universidades- sobre el <em>&#8220;fin de la historia&#8221;<\/em>, nuestro <em>&#8220;momento unipolar&#8221;<\/em> y el inevitable triunfo del llamado orden internacional liberal en todo el mundo. Nunca un impulso hacia el imperio se desvi\u00f3 en una incapacidad tan evidente para calcular las relaciones de poder y aprender de la historia.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo llegamos aqu\u00ed? En pocas palabras, nuestra clase pol\u00edtica no supo apreciar por qu\u00e9 Estados Unidos triunf\u00f3 sobre la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Ganamos no por el poder de los ideales liberales -aunque fueron importantes facilitadores adicionales de la pol\u00edtica exterior y de seguridad estadounidense contra los sovi\u00e9ticos- sino porque en 1947, cuando la competencia de la Guerra Fr\u00eda se uni\u00f3 por completo, nuestro pa\u00eds pose\u00eda una base industrial masiva, la moneda de reserva mundial, las mayores reservas de oro, la mitad del PIB mundial, una armada m\u00e1s grande que todas las armadas del mundo juntas, una poblaci\u00f3n en expansi\u00f3n, una clase media en r\u00e1pido crecimiento, y un monopolio de las armas at\u00f3micas.<\/p>\n<p>Es cierto que en el transcurso de la competencia de la Guerra Fr\u00eda entre Estados Unidos y la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica (esta \u00faltima durante un per\u00edodo alineado con la China comunista), el equilibrio comenz\u00f3 a cambiar un poco. Las econom\u00edas de Europa y Asia, devastadas por la guerra, se recuperaron, y la posici\u00f3n de poder relativo de Estados Unidos nunca se aproximar\u00eda a la que ten\u00eda el pa\u00eds en 1947. No obstante, no cab\u00eda duda de que, en t\u00e9rminos de los \u00edndices de poder de la \u00e9poca, Estados Unidos ten\u00eda una ventaja inigualable en todos los aspectos de la tecnolog\u00eda, la investigaci\u00f3n y el desarrollo, la fabricaci\u00f3n y la riqueza general, en comparaci\u00f3n con su adversario. Pocos en las naciones cautivas de Europa Oriental dudaban de que el capitalismo de libre mercado estadounidense, y lo que Occidente representaba en general, fuera superior en cuanto a riqueza y libertad. Lo que les mantuvo pronunciando consignas comunistas fue la realidad de estar ocupados por el Ej\u00e9rcito Rojo y arrastrados al Pacto de Varsovia contra la misma Am\u00e9rica (y Occidente) que admiraban. Pero ganamos en gran medida porque el poder duro de Estados Unidos fue respaldado por nuestra incomparable base industrial e instituciones de investigaci\u00f3n y desarrollo.<\/p>\n<blockquote><p>Nuestras \u00e9lites aprendieron todas las lecciones equivocadas del final de la &#8216;Guerra Fr\u00eda&#8217;.<\/p><\/blockquote>\n<p>Sin embargo, no entendimos que la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica no implosion\u00f3 porque el ideal democr\u00e1tico liberal se impuso a los principios del comunismo. Pocos argumentaron en ese momento que ganamos porque nuestro adversario no pudo igualar nuestra base industrial y nuestras universidades y laboratorios de investigaci\u00f3n innovadores -especialmente a medida que avanz\u00e1bamos hacia la era digital- y que, en adelante, deber\u00eda ser el deber sagrado del gobierno preservar y proteger las ventajas que tard\u00f3 generaciones en construirse. La implosi\u00f3n del imperio sovi\u00e9tico fue recibida por la intelectualidad de Washington como un triunfo ideol\u00f3gico por excelencia.<\/p>\n<p>En una extra\u00f1a repetici\u00f3n de la ficci\u00f3n bolchevique sobre la universalidad del dogma marxista, nuestras elites posteriores a 1990 parec\u00edan estar seguras de que una nueva era globalista amaneci\u00f3, en la que la <em>pol\u00edtica sui generis<\/em> de Estados Unidos, la historia y la tradici\u00f3n pol\u00edtica reclamar\u00edan primero una cualidad universal y finalmente se disolver\u00edan en el nuevo orden global. En las conferencias de los grupos de reflexi\u00f3n (think tanks), en las convenciones de ciencias pol\u00edticas y, cada vez m\u00e1s, en el gobierno y el congreso, nuestras \u00e9lites sucumbieron a la tentaci\u00f3n de ver a 1990 no como el final de una larga lucha crepuscular en la que la base industrial y las alianzas militares de la naci\u00f3n finalmente hab\u00edan triunfado, sino m\u00e1s bien como la culminaci\u00f3n de un impulso inexorable hacia el cumplimiento de una gran promesa universalista. La tesis de <a href=\"https:\/\/www.britannica.com\/biography\/Francis-Fukuyama\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Francis Fukuyama<\/a> se transform\u00f3 en el equivalente del ahora descartado razonamiento teleol\u00f3gico comunista, s\u00f3lo que esta vez construido sobre clich\u00e9s liberales, no sobre el canon marxista.<\/p>\n<figure id=\"attachment_13318\" aria-describedby=\"caption-attachment-13318\" style=\"width: 600px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-13318 size-us_600_337_crop\" src=\"https:\/\/www.chinawatchinstitute.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Francis_Fukuyama-600x337.jpg\" alt=\"Francis Fukuyama en New World, New Capitalism symposium, Par\u00eds, 8 de enero de 2009.- Foto licencia creative commoms via Flickr. https:\/\/www.flickr.com\/photos\/21475149@N05\/3181930572 .\" width=\"600\" height=\"337\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-13318\" class=\"wp-caption-text\">Francis Fukuyama, escritor y experto en teor\u00eda pol\u00edtica estadounidense, en New World New Capitalism symposium, Par\u00eds, 8 de enero de 2009.- Foto licencia creative commoms via Flickr.<\/figcaption><\/figure>\n<p>A medida que nuestra intelectualidad ut\u00f3pica en la costa este se fue consolidando en los think tanks, los edificios gubernamentales y las oficinas corporativas, tuvieron un aliado en la emergente aristocracia digital de la costa oeste. Nuestros directores ejecutivos corporativos, banqueros y administradores de dinero estaban ansiosos por una expansi\u00f3n globalista, una en la que el software y el dinero fueran de la mano, mientras que el proceso de env\u00edo de las cadenas de suministro cr\u00edticas de Estados Unidos al extranjero se aceleraba cada a\u00f1o sin que casi nadie en el gobierno y en los negocios ni siquiera pesta\u00f1eara.<\/p>\n<p>En este &#8216;valiente nuevo mundo&#8217;, los campus digitales, los bancos y las corporaciones transnacionales dar\u00edan lugar a una nueva aristocracia corporativa globalista: una \u00e9lite gobernante transnacional americana, pero <em>de facto<\/em>, cuya prosperidad (se cre\u00eda) ser\u00eda sostenida indefinidamente por la mano de obra china. Las fronteras no s\u00f3lo se volver\u00edan permeables, sino que de hecho desaparecer\u00edan. Nuestras universidades entrenar\u00edan a cientos de miles de estudiantes graduados chinos al a\u00f1o, mientras que muchos de nuestros propios brahmanes se instalaron en las juntas corporativas extranjeras y acumularon riquezas a un ritmo que recordaba al logrado por los barones ladrones del siglo XIX.<\/p>\n<p>Los l\u00edderes comunistas chinos aprendieron muy bien el dictado imperial brit\u00e1nico de que <em>&#8220;nosotros no dirigimos Egipto, nosotros dirigimos a los egipcios que dirigen Egipto&#8221;<\/em>. La entrada masiva de dinero chino en los Estados Unidos, y cada vez m\u00e1s en Europa, se tradujo en una incesante cadena de operaciones de influencia no s\u00f3lo a trav\u00e9s de los <a href=\"https:\/\/www.chinawatchinstitute.org\/es\/cultura\/informe-invasion-cultural-partido-comunista-chino\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Institutos Confucio<\/a>, sino a trav\u00e9s de nuestros <em>think tanks<\/em>, corporaciones y medios de comunicaci\u00f3n. El dinero chino tambi\u00e9n se destin\u00f3 a apoyar la investigaci\u00f3n encargada en nuestras principales universidades de investigaci\u00f3n, con contratos que estipularon que los investigadores estadounidenses entreguen los resultados a sus hom\u00f3logos chinos y se abstengan de criticar las pol\u00edticas chinas [en los \u00faltimos seis a\u00f1os 115 de nuestros colegios y universidades recibieron 1.000 millones de d\u00f3lares en donaciones monetarias y encargaron investigaciones a China].<\/p>\n<p>Las empresas -todav\u00eda estadounidenses en su nombre- presionaron en\u00e9rgicamente para mantener el <em>status quo<\/em> mucho tiempo despu\u00e9s de que qued\u00f3 claro que Estados Unidos corr\u00eda el riesgo de transformarse en un estado tributario de China. Esto hizo que los \u00faltimos 30 a\u00f1os de globalizaci\u00f3n fueran un tiempo sin precedentes hist\u00f3ricos. Entregamos a la China comunista las joyas de la tecnolog\u00eda y la industria americanas, mientras educamos sin descanso a los cient\u00edficos e ingenieros chinos (el a\u00f1o pasado, del aproximadamente mill\u00f3n de estudiantes extranjeros en los colegios y universidades estadounidenses, 370.000 eran chinos, principalmente en programas de postgrado de ciencias, tecnolog\u00edas, ingenier\u00eda y matem\u00e1ticas). Sin embargo, pocos en nuestras salas de juntas corporativas pesta\u00f1earon. En su lugar, condenaron nuestro punitivo c\u00f3digo fiscal e insistieron en que las onerosas regulaciones no hab\u00edan dejado a las corporaciones estadounidenses otra alternativa que enviar sus f\u00e1bricas y cadenas de suministro a China.<\/p>\n<p>Las grandes potencias a menudo pierden su posici\u00f3n global cuando sufren una derrota en una guerra importante que transforma el sistema, pero es raro que un gran triunfo lleve consigo las semillas de la perdici\u00f3n de un estado. En retrospectiva, este ha sido el destino de los Estados Unidos despu\u00e9s de su inequ\u00edvoca victoria en la Guerra Fr\u00eda. En el momento en que Estados Unidos se estaba convirtiendo en la mayor potencia imperial de la historia de la humanidad, la confluencia de una ciega certidumbre ideol\u00f3gica y un sentido de <em>poder de \u00e9lite<\/em> para hacer lo que le plazca, dio inicio a un proceso que, tres decenios m\u00e1s tarde, no s\u00f3lo coart\u00f3 el dominio estadounidense en todo el mundo sino que tambi\u00e9n est\u00e1 destruyendo la cohesi\u00f3n nacional en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>Aunque en el caso de Rusia se podr\u00eda argumentar que un pa\u00eds, al menos parcialmente europeo en cuanto a su patrimonio y cultura, podr\u00eda, aunque fuera brevemente, considerar la idea de seguir el ejemplo de Estados Unidos y adoptar una versi\u00f3n de la democracia liberal occidental, la idea de que la China comunista, con su civilizaci\u00f3n y cultura distintivas que se remontan a milenios, podr\u00eda en breve transformarse en algo parecido a un estado democr\u00e1tico liberal y convertirse en un <em>&#8220;actor responsable en el sistema global&#8221;<\/em> , era una locura sin sentido. El hecho de que tal noci\u00f3n cobrara fuerza revela hasta qu\u00e9 punto la destrucci\u00f3n de los Estudios de \u00c1rea como v\u00eda de titularidad en nuestras universidades en favor de las estad\u00edsticas y los m\u00e9todos cuantitativos produjo analistas poco versados incluso en los m\u00e1s elementales fundamentos de la destreza de los pa\u00edses.<\/p>\n<p>Los procesos que estamos presenciando hoy, tanto en nuestras ciudades como en todo el mundo, no son una uni\u00f3n accidental de factores. M\u00e1s bien son una manifestaci\u00f3n de profundos cambios estructurales dentro de Estados Unidos y en la distribuci\u00f3n mundial del poder, resultado de d\u00e9cadas de deliberadas pol\u00edticas econ\u00f3micas, exteriores y de seguridad que se basaron en un espectacular diagn\u00f3stico err\u00f3neo del fin de la Guerra Fr\u00eda y sus consecuencias. Es hora de pedir a quienes han perpetuado este error estrat\u00e9gico que lo reconozcan y, al menos con una apariencia de humildad, devuelvan a nuestras pol\u00edticas internas y externas el tradicional pragmatismo americano y el compromiso patri\u00f3tico con la naci\u00f3n.<\/p>\n<div class=\"body-text post-190506 post type-post status-publish format-standard has-post-thumbnail hentry category-viewpoints byline-michta lock-true supertitles-liberal-hubris\">\n<p><em>Autor: Andrew A. Michta, decano del Colegio de Estudios Internacionales y de Seguridad del Centro Europeo George C. Marshall de Estudios de Seguridad.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>Este art\u00edculo fue <a href=\"https:\/\/www.the-american-interest.com\/2020\/08\/04\/three-decades-of-delusion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">publicado<\/a> originalmente en The American Interest el 4 de agosto de 2020.<\/em><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy en d\u00eda, Am\u00e9rica se enfrenta a un desaf\u00edo potencialmente existencial para su seguridad nacional, ya que dos grandes potencias adversarias, China y Rusia, se disputan su dominio tras la Guerra Fr\u00eda. \u00bfLa raz\u00f3n? 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